Amor y almas gemelas | Clara Champbell

AMOR Y ALMAS GEMELAS

-El amor verdadero: 'una red de vínculos que hace crecer'. Antoine de Saint-Exupéry

Los antiguos griegos utilizaban 4 palabras para describir el amor, y una sola no bastaba para describir este vasto concepto:
“Eros”: amor físico y consumado,
“Philia”: amistad y reciprocidad,
“Agape”: es el amor al prójimo, ‘ágape’, entendido como el modelo de amor incondicional al que deben esforzarse por acercarse quienes lo invocan o creen en él. Es también el amor divino e incondicional.
“Storgê” es el amor familiar y la ternura.
El primer amor a primera vista del que se tiene constancia fue el del faraón Ramsés en 1245 a.C.. Tuvo más de 12 esposas y 200 concubinas, pero sucumbió a primera vista a los encantos de una princesa hitita. Los grabados hallados en un templo dan fe de ello.

almas gemelas y llamas gemelas

Llamas gemelas

Los miembros de la pareja están profundamente conectados y magnetizados el uno por el otro.
Las llamas gemelas se reflejan mutuamente.
Cada una reflejará los puntos fuertes y débiles de la otra, ayudándola a repararse consciente o inconscientemente, y luego motivándola e impulsándola hacia la autorrealización.

¿Cómo se definiría el alma gemela o las almas gemelas?

El diccionario Larousse lo define así Alma gemela, persona cuyos sentimientos, inclinaciones y aspiraciones la acercan a otra.

Para el diccionario Le Robert L’âme sœur, persona con la que se tiene una gran afinidad sentimental.

Para el diccionario TLFi: Âme sœur. Persona que tiene profundas afinidades de gusto, sentimientos… con otra persona (especialmente una persona del sexo opuesto), que está hecha para llevarse bien, para vivir en armonía con ella.

 

Las almas gemelas pueden ser amantes o amigos, familiares o no, pero en todos los casos hay una sensación de obviedad entre ellas.

Algunas personas incluso utilizan la palabra “familia del alma”, porque hay una fuerte impresión de déjà vu, como personas que han vivido juntas en vidas anteriores.

Es una sensación de amabilidad, facilidad y armonía, y de ser totalmente quien eres en su presencia.

Es una sensación de libertad de ser uno mismo y de haber vuelto a casa.

Podríamos tener varias almas gemelas, y un alma gemela no tiene por qué quedarse en nuestras vidas para siempre.

Se crea entre ellas una conexión mental mágica, alquímica, y experimentan extrañas y divertidas sincronicidades, como despertarse en dos lugares distintos a la misma hora al minuto, o enviarse mensajes de texto al mismo tiempo, pensar lo mismo o decirlo simultáneamente, descolgar el teléfono cuando el otro estaba marcando…

Estas “más que coincidencias” se consideran señales reveladoras y “sacuden las cosas”, sobre todo cuando se trata del primer encuentro con un alma gemela.

Puede haber discusiones, pero se calman rápidamente y el vínculo se fortalece con cada hito y reto que se consigue juntos.

¿Cómo surgió el concepto de almas gemelas?

Este concepto, que algunos llaman el mito de las almas gemelas, fue creado por Platón y representa el encuentro de 2 almas que se convertirían en una.

Platón escribió “El Banquete” hacia el 380 a.C., y en un pasaje uno de los personajes, Aristófanes, explica su teoría de las almas gemelas.

Nos cuenta que en los primeros tiempos de la humanidad, los seres humanos tenían físicos muy diferentes, con 4 piernas, 4 brazos, 2 sexos y una cabeza con dos caras, dos mitades pegadas espalda con espalda.

Algunas de estas criaturas tenían un sexo masculino y otro femenino, llamados andróginos, otras tenían dos sexos femeninos y el tercer grupo estaba formado por criaturas con 2 sexos masculinos.

Estas diferentes combinaciones eran tan bellas, acertadas y perfectas que estas criaturas se sentían por encima de todo y estaban tan en fusión, plenitud y completud de dos en dos que ignoraban a los demás y sobre todo se olvidaban de rezar y honrar a sus Dioses, incluido Zeus.

Zeus se enfadó y dividió a estos seres, cada uno de los cuales tenía ahora una sola cara, 2 brazos y 2 piernas, en dos partes, condenándolos a buscar a su otra mitad durante el resto de sus vidas.

El concepto de alma gemela o llama gemela en Occidente y Oriente es similar, pero en Asia, por ejemplo, las almas gemelas están tan estrechamente unidas como en Occidente, pero sin buscar en el otro la mitad que les falta.

La leyenda del hilo rojo en Japón

Los japoneses creen que un hilo rojo conecta a quienes están destinados el uno al otro.

Una leyenda japonesa, derivada de un cuento de la época de los samuráis, de 1185 a 1867, cuenta que los amantes están unidos por un hilo rojo invisible, predestinado por los dioses, que los predestina el uno para el otro.

El hilo rojo, llamado “Ise no Taheiji” en japonés, une las dos almas. Cuando los amantes están lejos, el hilo rojo se alarga y sigue uniéndolos para siempre.


En esta hermosa tradición, llevar este hilo rojo como pulsera alrededor de la muñeca izquierda traería buena suerte a todo el mundo y permitiría a los solteros encontrarse más fácilmente, como por arte de magia, y vivir juntos el amor verdadero.

Si dos personas superponen sus hilos rojos, caerán inmediatamente bajo el hechizo de la otra.

Esta leyenda significa que el Destino, el Universo o el Mundo Invisible, trabaja benévolamente en nuestro favor, y que sucederá en el momento adecuado para nosotros. En Japón, no se puede luchar contra el hilo rojo.

Ulises y Penélope

Penélope es un personaje del final de la Odisea de Homero.

Penélope es la esposa de Ulises, rey de la pequeña isla griega de Ítaca, y juntos tienen un hijo llamado Telémaco, que es aún muy pequeño cuando su padre se va a la guerra.

Ulises partió a la guerra de Troya durante veinte años, aunque utilizó muchos trucos para escapar de ella y permanecer con su familia.

Presionada, dijo que volvería a casarse, pero sólo cuando hubiera terminado de tejer el sudario para su marido.

Sin embargo, en el fondo estaba segura de que su marido seguía vivo y regresaría de la guerra.

Utiliza una astuta estratagema para coser y tejer por la noche, y así poder empezar de nuevo por la mañana.

Una de sus criadas se da cuenta de su treta y la revela a todos los ansiosos pretendientes de Penélope.


Su amor por Ulises, su lealtad hacia él, su inteligencia y su fe en su amor habrán sido los más fuertes. Ulises regresa a Ítaca y gana los retos más difíciles contra todos los pretendientes de Penélope.

 

Penélope imagina una prueba en la que los pretendientes tendrán que intentar doblar el arco de Ulises. Ella sabe que sólo él puede hacerlo, y de hecho sólo Odiseo, disfrazado, con la ayuda de su hijo Telémaco y la bendición de los dioses, lo conseguirá.

Penélope tendrá dificultades para reconocer a Ulises, disfrazado de anciano, pero él le contará secretos que sólo ellos conocen.

Y así se encuentran felizmente reunidos, su amor da a luz a un segundo hijo, Ptoligorthes, y los propios dioses se inclinan ante su amor y su felicidad.

Los lenguajes del amor

Gary Chapman, autor y genio analítico, consejero matrimonial y conferenciante estadounidense especializado en el matrimonio y la familia, explica de forma muy didáctica en su libro “Los 5 lenguajes del amor” que cada uno de nosotros manifiesta su amor de varias formas posibles, de las cuales hay 5. El primer lenguaje es el de los cumplidos, el segundo es el del tiempo agradable pasado juntos, el tercero es el de los regalos, el cuarto es el de los servicios prestados al otro y el quinto es el del tacto, como los abrazos…

Las almas gemelas aprenden o conocen el lenguaje del amor del otro, de modo que pueden comprender más fácilmente el funcionamiento interno y lo esencial del otro, para poder compartir mejor.


Te quiero porque todo el Universo ha conspirado para llevarme hasta ti’ Paulo Coelho

Consulaciones conexas

Comments are closed.